Observaciones a este blog

OBSERVACIONES A ESTE BLOG:
+13-12-20. Tras un periodo largo en el que me he quitado el cansancio que tenía del montaje de mis excursiones, vuelvo a sacar nuevas. Voy a ir hacia atrás sacandolas por lo que hay que estar al tanto.
+ 11-12-25. Los distintos artículos que aquí publico están ordenados por la fecha en la que ocurrió la excursión o acontecimiento. La falta de tiempo, a la que todos estamos sometidos, hace que publique excursiones bastante más tarde de cuando se realizaron. Eso da lugar a que parezca que en la página no se publica nada nuevo pero se están incluyendo artículos en fechas pasadas. Ruego a mis seguidores fieles que repasen un poco los meses y años pasados en busca de artículos que no han leído.

sábado, 30 de abril de 2005

05-04-30 Todolella (Castellón).

            Aprovechando el puente de mayo nos fuimos a pasar unos días als Ports. Cuando solo van dos encontrar una casa rural es difícil. De todas formas tuvimos la suerte de encontrar una en Todolella. Se trata del Mas de la Venta. Son dos pequeños apartamentos que regenta la mujer del cartero rural. Ellos mismos viven en una pequeña masía cerca del pueblo y enfrente en lo que debía ser algo así como los corrales construyeron estos dos apartamentos. La carretera que va hacia Mirambel pasa justo al lado pero tiene tan poco tráfico que no molesta. El apartamento consta de un salón, un dormitorio y un cuarto de baño. Todo impecable y bien decorado. En el salón hay una pequeña cocina vitrocerámica, televisión y calefacción eléctrica.
            Así que salimos para allá el sábado por la mañana, no muy temprano pues mi pareja tenía que venir desde Murcia. Hoy subir a Castellón da gusto. Recuerdo el tiempo en el que trabajaba allí donde la única carretera decente era la autopista de peaje. Ahora ya no hay que pagar para pasar Sagunto y  luego se ha hecho una autovía que llega hasta la Pobla de Tornesa lo cual ya nos deja en puertas del interior de la provincia. Paramos un poquito en Betxi para tomar algo. En la Pobla de Tornesa tomamos la carretera que sube a Ares del Maestre.
            En esta carretera es curioso observar como va cambiando el paisaje de ambientes cálidos mediterráneos poblados de almendros y olivos, a ambientes de pastizales con pequeños macizos de carrascas y cada vez mas endurecido por el clima. Llegamos a los pies del puerto que sube a Ares. Allá arriba se ve a la pequeña población encaramada en un saliente vigía de todo el valle por el que hemos accedido y con el castillo como frente.

            Cuando llegamos arriba es obligado hacer una parada. Nos metemos en la población a través del arco que es puerta, ayuntamiento, cárcel... Es un bonito edificio gótico aragonés muy común en estas poblaciones. Pasamos junto a la iglesia y seguimos hacia el castillo. Desde cualquiera de los escalones que forma el perímetro de protección el paisaje es impresionante. Aquí aunque se nota la sequía todavía está todo muy verde en comparación a lo que nos vamos a encontrar más adentro. En el castillo podemos ver la cueva que atraviesa el peñasco y que servía de refugio supongo que sobre todo en las guerras carlistas en las que ya existía una potente artillería. También se puede ver la pequeña pila excavada en roca donde la leyenda cuenta que los moros degollaban a los cristianos y que por eso hoy cuando se llena de agua de lluvia el agua se hace roja. Realmente la piedra posee cantidad de pequeños fósiles con pigmentos rojos que cuando llueve dan un color rojizo. En estas tierras es muy fácil encontrar fósiles. En el castillo están haciendo pequeños trabajos de acondicionamiento supongo que con personal del paro o cosas así. Creo que con poco éxito pues con un pequeño murete mal hecho de piedra casi se cargan la pileta. Me gusta mucho este pequeño pueblo recogido, muestra de lo que son los demás de la zona.

            Hay más cosas que ver en la zona como por ejemplo la cueva Remigia pero vamos apretados de tiempo y seguimos nuestro camino.
            Poco después de pasar Ares nos desviamos a la derecha y apenas pasado el cruce a la izquierda. Nos metemos por una carretera que va a Castellfort. Con esto nos metemos por una pequeña carretera asfaltada que serpentea por la montaña. De repente en un rincón verde nos encontramos con una portada en medio de la carretera. Y es que la carretera pasa por en medio del patio de una ermita como lo hizo siempre. Esta ermita es la de la Mare de Deu de la Font de Castellfort. En una ermita de considerable tamaño y por lo que se ve en su día debió de disponer de hospedería y cuadras todo ello cerrado por un recinto tapiado para protección. El conjunto es precioso. Está hoy día en rehabilitación.


            Continuamos el camino hacia Castellfort. La carretera va subiendo y bajando entre pinares ya escasos en nuestra zona. Continuamos a Cinctorres y a partir de este pueblo empezamos a llanear por un amplio valle que nos lleva a Forcall. En Forcall nos desviamos dentro del pueblo a la cercana Todolella.
            Todolella es un pequeño pueblo en la ladera de un promontorio con un castillo-palacio en su parte alta. Cuando se pasa por la carretera que va de Forcall a Mirambel el pueblo queda curiosamente oculto. Hay que desviarse y meterse por un lateral del promontorio para poder verlo. Si que es bien visible el espectacular puente gótico que cruza el río Cantavieja.
            Cuando llegamos descargamos los trastos en la casa y tras descansar un poco nos fuimos a buscar el poblado ibero que hay entre Forcall y Todolella. Está en uno de los montículos que hay en la margen izquierda del río con meseta plana en la parte superior y cortados en los laterales que les servía de protección.
            En el poblado se pueden encontrar restos interesantes como por ejemplo las rodadas de carros en la rampa que subía al montículo. También se pueden encontrar tégulas romanas tiradas sacadas de unas catas arqueológicas.


domingo, 24 de abril de 2005

05-04-24 Pico del Capurutxo de la Font de la Figuera (Valencia)


La Font de la Figuera es un cruce de caminos. Está al final del valle de La Costera por donde le viene los caminos de Valencia. Y de ella parten otros dos que ascienden para tomar sendas planicies que comunicarán la una, con Alicante y Murcia y la otra con Almansa y la Mancha. Entre medio de estas dos llanuras está la sierra del Capurutxo que como una gran quilla separa ambas direcciones. Por cualquiera de los caminos que uno acceda a La Font puede tomar como punto de referencia esta sierra.
            Siempre he deseado subir esta montaña. Ya cuando iba al instituto hice una acampada en la fuente del Pigirri, cercana a la población y a los pies de esta montaña, pero problemas de tiempo impidió que la subiéramos. Luego he pasado mil veces por un lado y por otro y nunca he tenido suficiente calma para ir, un día, a propósito, a subirla.
            Me hago con los planos de la zona y la escasa información que encuentro en internet.
            Y así con mi amiga María quedo en el pueblo para realizar el ascenso.
            Decido hacerlo por la umbría para no pasar calor y que el ascenso no sea demasiado pesado. Para ello vamos en coche a la antigua estación de ferrocarril y seguimos por un camino asfaltado que la va rodeando por el sur hasta llegar a la cara noroeste. Por allí dejamos el coche y seguimos ascendiendo a pie por el camino que va a la caseta de vigilancia. El camino es agradable pues por este lado hay bastante pinar. Pronto llegamos a la cresta y ya dominamos ambos lados de la sierra y un amplísimo paisaje. Toda la canal de Navarrés, toda la altiplanicie que conduce hacia Caudete y Villena y los llanos de Almansa.
            Recorremos la cresta hacia la cruz para poder dominar la población. Allí descansamos y admiramos el paisaje.
            Recorremos la cresta en busca de la Cova Santa y la Cova del Triangle pero no las encontramos. No tenemos ninguna referencia de donde está y tampoco se ven sendas ni indicaciones. Incluso la documentación que tenemos se contradice en cuanto a la indicación de cual es el pico del Capurutxo y cual el de la Penya Foradada.

            Así que un poco decepcionados nos bajamos hasta el coche y pasamos el resto de la tarde tumbados entre los pinos disfrutando de la tranquilidad.
            Cuando ya nos vamos, al caer la tarde, nos encontramos por los campos de cultivo que hay a los pies una manada de cápridos de gran tamaño o cérvidos. Es increíble que por esta isla entre carreteras y con una buena parte del terreno cultivado se pueda mover esta manada sin morir en el intento.
            Por último pasamos por la fuente del Pigirri que está cerca de la ermita de Santa Bárbara y luego nos tomamos un café en uno de los bares de la plaza mayor. Está concurrido el bar pues en este pequeño pueblo la gente gusta de reunirse y disfrutar de un ambiente festivo. Tomar el café sentado a la vista de la gran plaza es un disfrute sobre todo con buena compañía.
  

sábado, 16 de abril de 2005

05-04-16 Ruidera (Ciudad Real).

            No creo que haya ninguna persona que no conozca las lagunas de Ruidera. Otra cosa es si preguntáramos quien ha disfrutado de ellas o quien las conoce de verdad.
            Yo tuve la suerte de trabajar allí cerca de dos años. En aquella época no lo veía tan interesante pues era el punto más lejano al que había tenido que ir a trabajar y además en el trabajo había numerosos problemas que resolver.
            No obstante procuré patear la zona lo máximo posible procurando encontrar lo que las guías no cuentan.
            En esta ocasión voy un par de días junto a un grupo de amigos murcianos. Procuro darles un recorrido por las partes más interesantes que el escaso tiempo nos permite.
            Íbamos de acampada así que lo primero que hicimos fue montar el chiringuito en el camping Los Batanes situado entre la laguna San Pedro y la Redondilla. Es un camping grande pero en estas fechas tienen una buena parte cerrado y obligan a la gente a plantar en una zona bastante reducida. Los cuartos de aseo son regulares; no atrae mucho el usarlos.
            Una vez montadas las tiendas bajamos al pueblo a comprar pan. De paso les enseñé un poco lo que es el pequeño pueblo de 500 habitantes metido en un barranco por el que cruza las lagunas la carretera N-430. Destacable es el centro de recepción de visitantes, con unos interesantes jardines con restos de lo que fue la fábrica de pólvora que hubo aprovechando el agua como fuerza motriz. Creo que era de la época de Carlos III.
            Aproveché para enseñar a mis amigos la playa de la Perca donde los del pueblo se bañan. Les comenté como, hasta hace no demasiados años, estuvo en esa misma zona el cementerio del pueblo y como en una de las crecidas de las lagunas, en la época que estuve trabajando allí, el agua, en su erosión, dejó al descubierto todavía algunas tumbas. Después se construyó el edificio que hoy forma un bar y algunos apartamentos que me imagino debe estar sobre el cementerio. El actual está a no muchos metros de allí algo más separado.
            Subiendo hacia el camping les enseñé la isla que hay en la Colgada y la peña que hay en ésta donde yo me daba mis mejores baños.
            Tras comer en el camping cogimos de nuevo el coche para hacer la primera excursión.
            Salimos de nuevo hacia Ruidera, había que comprar una botella de camping gas que hay solo en una tiendecita frente al Caja Rural en la calle principal. Luego nos metimos en el camino del Hundimiento. Paramos el coche junto al cementerio y bajamos andando hasta la cascada del mismo nombre que en estos momentos echaba un buen caño de agua.
 El Hundimiento.
            Volvimos de nuevo al coche y seguimos hacia la Inclusa. El camino del Hundimiento sigue por la margen izquierda de las lagunas hasta llegar a la última que es la Cenagosa. A partir de esta laguna el valle sigue, pasando por una de las grandes fincas de la zona. Pronto, vuelve a haber agua pero esta es la cola del embalse de Peñarroya que debe de estar lleno dado el punto al que llega la cola. Cuando llegamos al final de la Cenagosa nos encontramos una especie de acequia encauzada con sillares de piedra. Aunque el punto más hondo del valle yo creo que está más hacia el centro de éste, es por aquí por donde sale el agua de las lagunas. Supongo que en su día se encauzaría quizás para regar los campos de cultivo que hay mas abajo. La acequia es de tierra menos estos 20 o 30 metros que está encauzado con sillares. Es una estructura extraña pues tiene varios puntos donde parece como si hubiera compuertas o algo así. Da la sensación, y más todavía inducido por el nombre, que pudiera ser una esclusa. Parece como si hubiera varios recipientes entre zona y zona de compuertas. Sin embargo es imposible saber ahora que pudo haber ahí si un sistema de esclusas, simplemente unas compuertas de regulación de las lagunas o algún tipo de molino o batán. Desde luego, de esto último no tiene la forma. Por la forma de ejecución parece una obra hidráulica típica de las de Carlos III. ¿Pudo ser navegable el río quizás hasta la fábrica de pólvora?. Son toda hipótesis arriesgadas sin datos.

            A partir de aquí se sigue el camino hasta la finca antes comentada que no recuerdo como se llama. En esta finca comentan los del pueblo que había una masía romana y que en ella se encontraron importantes restos y tumbas. Estas fincas son de gente muy poderosa generalmente de Madrid que las usa para hacer grandes cacerías donde hacen sus buenos negocios. De hecho cuando pasamos había gran cantidad de buenos coches aparcados en la entrada y gente vestida de fiesta.
            Si se sigue el camino se llega a la cola del embalse. El camino se hace difícil pero como vamos con un todo terreno seguimos. Se pasa una zona donde el camino va muy cerca del agua aunque a cierta altura y muy inclinado lateralmente hacia ella lo que da bastante impresión. Se pasa esta primera zona difícil y luego aparece la amplia desembocadura de un barranco lateral. Aquí dejamos el coche y subimos al siguiente suave montículo andando. Si uno se fija en este se puede encontrar abundante cerámica y bastante sigilata lo cual indica que también aquí debió de haber otra masía romana. Esta masía la encontré yo casualmente perdiéndome por estos predios cuando trabajaba aquí.
            Nos volvimos hacia el pueblo y tomamos un café en la Perca.
            A continuación saltamos el pequeño muro que hay enfrente y accedimos a la central eléctrica abandonada que aprovechaba el salto del Hundimiento. Arriba estaban las casas de los que llevaban la central. Al borde del llano podemos ver la balsa de descarga y las tuberías metálicas por donde bajaba el agua. Bajamos abajo, donde está el edificio de la central. Es muy curioso meterse dentro y ver las antiguas turbinas a pesar de que han sido desmanteladas en gran medida para robar el cobre. Son tres turbinas bastante antiguas por su diseño y de distintos modelos lo que indica que se fue ampliando sucesivamente.

            Nos queda todavía luz para subir de nuevo lagunas arriba hasta la San Pedro y desviarnos por el segundo camino que va hacia Ossa de Montiel. Este segundo camino es el que va junto a la laguna de San Pedro y que pasa por el camping municipal de Ossa. Continuamos hasta el punto donde está señalizada la cueva de Montesinos.
            La cueva no tiene grandes pretensiones. Es una abertura en el suelo. Una vez se entra aparece una cámara continua, bastante grande, con bastante inclinación que acaba en una grieta donde aparece el nivel del agua. No posee ni una sola estalactita y tan solo llama la atención alguna apretada colonia casi invisible de murciélagos. En su día tuvo un sistema de iluminación abastecido por energía solar y un paisano de Ossa la cuidaba y la enseñaba. No se que sucedió pero esto se acabó, la gente se ocupó de arrasar la iluminación y la cueva quedó a su suerte.
 Entrada cueva Montesinos.

            El sol se resiste a ponerse y todavía nos da tiempo a llegar hasta las cascadas que bajan de la laguna de la Lengua a la Salvadora o la Santos Morcillo no recuerdo bien cual es su nombre.
            Allí todavía se ven los restos de minas y acequias que se hicieron en la roca para alimentar batanes.
            Con esto damos ya por concluido el día. El cansancio nos puede.
            Al día siguiente iniciamos nuestro recorrido visitando los grabados que hay en las paredes verticales de la laguna Tinaja. Para ello hay que seguir la carretera de las lagunas aguas arriba y una vez pasada la laguna San Pedro aparece a la izquierda el camino llamado calle de la Mina. Es un camino de tierra entre chalés que discurre por la franja de roca que separa las lagunas de San Pedro y Tinaja. La urbanización salvaje ha permitido la construcción anárquica de estos chalés pegados a las lagunas.



            Nos subimos al cerro que hay entre estas dos lagunas donde se pueden contemplar unas extraordinarias vistas. También se pueden encontrar restos de cerámica del bronce. Debió haber un poblamiento en este punto estratégicamente protegido.
            La Tinaja vista desde el montículo.

            Si se continúa el camino un poco más, se acaban los chalés y se puede acceder a la laguna Tinaja. Como casi todas las demás esta posee unas paredes verticales que la delimitan. El nivel del agua en esta laguna se mantiene bajo a causa de una galería que se hizo para comunicarla con la San Pedro. Supongo que esta se haría para bajar el nivel y poder situar la minicentral eléctrica que hay en la cabecera de la laguna. La cuestión es que esta pared está llena de grabados. La gente del lugar dice que si los grabados son primitivos. En alguna pagina web indica que son neolíticas. Aparte de algún grabado de algún salvaje moderno y zonas quemadas por hogueras de los chalés cercanos, se observan multitud de dibujos. La mayoría son cruces de distintas formas y normalmente agrupadas de tres en tres. Hay algún otro tipo de dibujo que puede hacer pensar en dibujos esquemáticos. No se si esas cruces no son tales y son antiguas o realmente son más modernas. También cabe pesar si en la antigüedad esta laguna, por alguna causa, estaba vacía o no llena del todo como ahora. Por otro lado teniendo en cuenta que la mayor parte de las rocas lamidas por el agua tienen fuertes incrustaciones calizas debido al alto nivel de cal, es difícil pensar que después de varios miles de años los grabados no hayan quedado tapados. Nos metemos por los jardines de los chalés hasta llegar a la galería que comunica las lagunas. Entra ganas que algún propietario se queje para decirle que pasaremos todas las veces que haga falta pues estamos en cauce público.
            Continuamos camino arriba hasta llegar al llamado baño de las Mulas que es el pequeño azud que hay a la salida de la laguna Tomilla. Por el camino se puede ver las pequeñas cascadas que hace el agua en su recorrido entre laguna y laguna.
            Ya en el baño de las Mulas volvemos a la carretera principal de las lagunas y seguimos aguas arriba hasta llegar al final de la zona asfaltada. Continuamos por el camino de tierra junto a la larga laguna Conceja. Llegamos hasta la altura de la primera central eléctrica. En este llano hay unas pocas casas que los del lugar llaman el Ossero. Aquí nos impide el acceso hasta la central la acequia que cruza y que realmente es el río. Aguas arriba hay un punto que se puede vadear o pasar a pie. Nos damos una vuelta por la central donde todavía se puede ver la moderna turbina AEG. En el canal de salida de la central se puede ver como brota el agua. Realmente este llano es una zona de aluvión lleno con un alto nivel freático. Podríamos decir que es una gran laguna aterrada. La tierra es un polvo calizo blanquecino en el que todavía se puede distinguir en los terrones más petrificados la forma de la hierba. Es lo que se llama toba.
            Los llanos del Ossero. Central eléctrica en la casa de la derecha.

            Cuando trabajé en esta zona estábamos en una estación seca en el que las lagunas estaban bajo mínimos. Pero llegó el invierno y se lo paso lloviendo. Ya en aquella época la comunidad autónoma estaba pagando a los propietarios de los terrenos con sistemas de aspersión para que no los usaran y así poder regenerar los acuíferos. Ambas cosas consiguieron que en la primavera reventaran los manantiales y empezara a resurgir el agua. Así este cauce que no era más que una acequia seca empezó a llevar agua. Era muy curioso contemplar como subías por el cauce seco hasta que te encontrabas con un pequeño hilo de agua que iba avanzando con suma lentitud. Pero lo curiosos es que ibas unos cien metros aguas arriba y el canal iba lleno a rebosar de agua. El terreno reseco de años se iba chupando todo el agua hasta empaparlo y así ir avanzando en el transcurso de días y meses.
            Bueno pues una vez vista la zona seguimos aguas arriba. Aquí hay un montículo con un camino, por llamarle algo, que en alguna ocasión yo lo he pasado en coche pero que ahora solo se puede hacer en todo terreno. Volvemos a bajar al llano y en esta zona se pueden encontrar algún pequeño asomo rocoso entre la tierra en el que se puede observar como a través de las grietas brota el agua.
            Por todas estas zonas no es difícil ver conejos y perdices campando por los campos. Más adelante nos encontramos con la primera laguna que es la Blanca. Realmente es un llano en el que se acumula agua y apenas tendrá un metro o poco más de profundidad. Si embargo la extensión de la laguna es enorme. Recuerdo que esta zona en el período seco eran campos de cultivo. Cuando se llenó de agua era una gran extensión blanco azulada muy bonita. Ahora con el tiempo se ha ido llenando de carrizos con lo cual no es tan espectacular.
            Ya llegamos a la carretera de Ossa a Villahermosa y nos paramos para, andando, entrar a los Zampullones. La laguna blanca es alimentada por un arroyo que cruza la carretera y se mete por un barranco amplio y plano bonito por su tranquilidad y por los pequeños bosques de sabinas y enebros. Aunque el río sigue hacia arriba hay un punto donde se bifurca. En la bifurcación hay una pequeña laguna poco visible por los carrizos pero por cuyos laterales se ve surgir el agua entre las grietas de las rocas. Esto es lo que las gentes del lugar llama Zampullones y lo consideran como el autentico nacimiento del Guadiana. Nunca he seguido el arroyo para ver hasta donde llega pues sigue más arriba cuando lleva agua.
Los Zampullones.

            Ya se nos hace muy tarde y nos volvemos por Ossa al camping para comer, hacer una siesta, recoger trastos y volvernos para casa. 

domingo, 10 de abril de 2005

05-04-10 Moratalla (Murcia).

Guiado por mi buena amiga Maria que ha pateado mucho la zona hice una primera incursión en la sierra de Moratalla, enorme rincón montañoso que abarca desde la frontera con la provincia de Granada hasta la población mencionada pasando por detrás de Caravaca. Me faltan todavía datos y mapas para poder dar una información suficiente de este recorrido por lo que lo dejaré para más adelante.
Mencionaré que estuve en una pequeña cascada cercana al camping de la población. Pero esta no sería nada especial sino fuera porque a un lado hay una pequeña poza separada del caudal principal donde nace agua. Y lo curioso es que sale caliente estando la balsa tibia. Aquí alguna gente se baña hasta en invierno. En verano algún osado se mete primero en el agua caliente y luego en la corriente fria de la cascada. Si uno se fija en la poza se puede ver como nacen burbujas del fondo y a veces el agua se vuelve blanquecina. No se que tipo de agua surge ni las características de esta pero es curioso.
Luego nos fuimos sierra adentro y buscamos un pequeño valle donde nace un riachuelo y había antiguamente un pequeño poblado del que solo quedan ruinas. Allí también se puede disfrutar de una pequeña cascada.







lunes, 28 de marzo de 2005

05-03-28 Poblado ibérico de los Morcones (Valencia)


Esta excursión se desarrolla en los alrededores del pico del Caroig en la población de Bicorp.
Para llegar en coche hay que ir a Bicorp. Una vez se ve el valle donde está la población y antes de llegar al pueblo hay un camino asfaltado a la izquierda con un cartel pequeño de color negro que pone Restaurante Los Botijos. Hay que llegar hasta él y allí dejar el coche. El restaurante es una pequeña masía que está en la zona de acampada municipal.
Poco más abajo del bar está el cauce de la rambla de la Molinera. Es un cauce ancho con fondo de canto rodado con lo que se puede andar sin obstáculos aunque ir sobre esta piedra suelta con la marcha se va haciendo cada vez más pesado. Hay que ir aguas arriba.
Pronto nos encontramos con una represa para frenar inundaciones que hay que salvar por los lados. Seguimos caminando y llegamos a una bifurcación de barrancos. Hay que coger el de la izquierda.
Este barranco es algo más estrecho y abrupto y hay algunos tramos en los que hay que ir salvando zonas de grandes cantos rodados e incluso algún desnivel producido por estratos de roca dura que el arroyo va socavando con mayor dificultad. Este barranco se llama de la Cueva Caida. Va haciendo algunos meandros y se le van formando cortados rocosos en los laterales.
Se llega a otra bifurcación. La loma que se forma en medio es la de los Morcones donde se supone que está nuestro objetivo que es el poblado íbero del mismo nombre.
            Decido tomar el barranco de la izquierda. Más estrecho y más abrupto y con más saltos. Voy buscando por la margen izquierda (derecha según la marcha) alguna senda para subir pero no encuentro nada más que difusas sendas de cazadores que no van a ningún sitio. Por el arroyo empieza a nacer agua. Al final llego a un salto grande e inabordable por ninguno de sus bordes. Como no quiero volver sobre mis pasos me encaramo por la margen izquierda entre matorrales y zarzales. Es una subida muy dura y costosa pues prácticamente hay que ir abriendose paso por entre matorrales y arbustos. Lucho continuamente con los zarzales que se enganchan continuamente en la ropa y en la piel produciendo profundos arañazos. La altura de los matorrales impide ver el suelo y prácticamente voy caminando sobre ellos sin saber donde coloco los pies lo cual se hace difícil. Intento buscar un punto donde salvar el estrato de roca dura que produce una pared de tres o cuatro metros a todo lo largo. Al final encuentro un punto donde poder subir. Ya salvado este escollo empiezan a aparecer bancales más limpios y transitables y al final lo que fue un camino que asciende hasta la loma.
El cansancio hace mella. La loma desde luego es un sitio clásico e ideal para un asentamiento. No muy alto, dominando un gran espacio, rodeado por barrancos a ambos lados que facilitan la defensa y con paredes naturales que hacen el mismo efecto. En la conexión al resto de las montañas pequeños collados o vaguadas facilitan la defensa por la zona más débil. Con agua cercana en el fondo del barranco. Sin embargo en la explanada que se forma arriba no encuentro ninguna evidencia de poblamiento, ni muros, ni tejas ni cerámica. La loma va creciendo hacia atrás y se forma otro montículo más elevado y grande pero no plano. Sigo el camino que discurre por él pero no tengo tiempo ni fuerzas para patearlo y ver si encuentro algo. Quizás en otra ocasión con más detenimiento pueda encontrar algo. Para no volver por la dura bajada vuelvo por el amplio camino que recorre la zona y que va al punto donde tenemos el coche. Se puede ir por este camino con facilidad en coche. Para acortar un poco el rodeo que da me desvío por el cortafuegos que cruzamos por el que con facilidad se vuelve al barranco ya cerca del bar. Solo hay que ir con cuidado con las colmenas que hay situadas en el cortafuegos. Ya por último recorremos el corto tramo de barranco e incluso atajamos siguiendo las marcas de un sendero PR.

 Vista desde lo alto de los barrancos por los que circulamos.
  
Loma sobre la que, según los planos está el poblado de los Morcones.

Rebaño de cabras que pastan tranquilamente en los Morcones.

Uno de los saltos con los que nos encontramos y hay que salvar.

domingo, 27 de marzo de 2005

05-03-27 Alpera (Albacete)


Esta ha sido una visita de carácter familiar lo que ha impedido utilizar la mayor parte del tiempo para correr montaña. De hecho de esta excursión lo único montañeramente citable fue un pequeño paseo por La Hunde y la visita a la nevera que hay cerca de la población.
            De esta población cabe citar como zonas interesantes:
                        Los restos iberos de Castellar de Meca.
                        El arco de San Pascual, curiosa formación rocosa en forma de arco y con grabados antiguos.
                        La Cueva de la Vieja, abrigo rocoso con pinturas rupestres.
                        La Hunde paraje natural con area recreativa rodeada de pinos.
                        La nevera.
                        También he leido numerosas citas de restos arqueológicos de villas romanas en la situación actual de numerosas masías.
            Ahí van un par de fotos de La Hunde y de la nevera.

    

viernes, 25 de marzo de 2005

05-03-25 Monte Alarabí de Yecla (Murcia).


            Entre las excursiones con mi nueva compañera de montaña decidimos hacer esta porque ella ya la conocía, porque está a mitad de camino entre Murcia y Valencia y porque yo ya había leido algo en internet sobre las leyendas atribuidas a esta montaña.
            Así que quedamos en Yecla y ya nos fuimos juntos hacia esta montaña. Para ello hay que coger la carretera de Fuente Alamo. Una pista para encontrar esta carretera es encontrar la plaza de toros. La carretera nace junto a esta. Hay un punto en que hay un desvío hacia la derecha que va a Montealegre del Castillo pero hay que tomar la de la izquierda.
            No tengo planos de detalle de la zona pues la Comunidad de Murcia proporciona unos planos bastante malos. Me resulta por tanto difícil indicar hacia donde hay que desviarse para llegar a la montaña. Puedo decir que esta bastante lejos de la población, que está a la derecha de la carretera y a uno o dos kilómetros de ésta. Es una montaña alta y aislada con pinares alrededor. Esta formada por rocas areniscas lo que hace que sus rocas sean redondeadas. Para llegar hasta la base de esta hay que coger unos caminos de tierra y por orientación ir eligiendo desvíos hasta llegar a ella.
            De la montaña destaca:
                        La existencia de muchísimos petroglifos (puntos y rayas grabados en la piedra por lo antiguos con una desconocida función). Hay tantos que incluso uno empieza a dudar de que no sea algo natural en vez de humano.
                        Pinturas rupestres en unos abrigos rocosos al pie de la montaña. Esta tiene multitud de abrigos rocosos por lo cual no me extrañaría que hubiera más. No obstante la mala calidad de la piedra supongo que habrá hecho que muchas a través de los siglos se hayan perdido.
                        Un poblado ibero en un montículo menor de la montaña.
                        Una roca poco común en estas zonas. Es una roca arenisca muy deleznable que da lugar a muchas cuevas, abrigos rocosos y formas rocosas redondeadas que dan un cierto aire misterioso al monte.
                        He leido en algún sitio que había una gran cueva en la que mucha gente se ha perdido. Esto se achacaba al carácter misterioso de la montaña.
            Así que nos subimos a lo más alto de la montaña aprovechado una pista forestal que lo hace y luego fuimos a ver las pinturas rupestres. Después subimos al poblado ibero y por último recorrimos los alrededores del cerro del poblado para ver los petroglifos que hay en grandes losas de piedra caliza más compacta que forma el suelo.
            En el camino de subida se ven también numerosos petroglifos. Estos están grabados en rocas redondeadas de alrededor de un metro. Estos petroglifos suelen ser agujeros redondeados al estilo de cuencos y en formaciones que dan cierto parecido a las fichas de dominó.
            De las pinturas rupestres cabe citar el gran nivel de detalle que tienen los animales. Están en una especie de cercado o corral de mampostería, no obstante el muro no es muy alto y se puede saltar con cuidado de no cortarse con los cristales rotos que pusieron en lo alto. Las pinturas están en dos oquedades protegidas por rejas.
            Cabe destacar cerca de las pinturas una cueva de gran tamaño con el techo undido formando un gran agujero redondo.
            En cuanto al poblado íbero está en un montículo típico. No de gran altura, bien defendido todo alrededor a ser posible por cortados y lo más plano posible en su parte superior. No es difícil distinguir todavía la línea que forma la muralla. En lo más alto se ve una piedra vaciada formando una cubeta así como distintos agujeros en la roca para recoger agua, en incluso canalillos grabados en esta para dirigir las aguas a los agujeros. Está sin excavar, quedan restos de unas pocas catas. He oido comentar que en una de ellas se encontró una figura parecida a la Dama de Elche.
            En la base de esta montaña, bajando hacia los llanos, afloran bajo la escasa tierra grandes superficies de piedra caliza muy lisa y en la que hay numerosos petroglifos. Estos son multitud de cuencos más pequeños y hendiduras alargadas que acaban en estos cuencos. También en esta zona encuentro pequeñas piedras con características similares al pedernal que se debieron usar para obtener lajas cortantes. Encuentro también una piedra silicea de gran dureza convenientemente golpeada hasta darle una forma de punta de flecha y que se debió usar para golpear o rascar. Tanto esta piedra como las anteriormente citadas para hacer lajas no se encuentran por aquí de forma natural.
            En fin que uno puede divertirse husmeando por la multitud de rincones de la montaña y buscar sorpresas.
            Petroglifo de la parte alta de la montaña. Recuerda a fichas de dominó.

            Esta también es una forma extraña. ¿es natural o artificial?. Parece una letra griega. ¿Servía quizás para recoger agua?


            Aquí se ven las formas redondeadas de las rocas.

            Este es el desprendimiento en el techo de una gran cueva.


            También se pueden encontrar lo que parecen fósiles.



            Distintas pinturas rupestres.

 En el poblado íbero.

            Los petroglifos de la zona al pie del poblado.


            La piedra con forma de punta.

            Y mas petroglifos.