Observaciones a este blog

OBSERVACIONES A ESTE BLOG:
+13-12-20. Tras un periodo largo en el que me he quitado el cansancio que tenía del montaje de mis excursiones, vuelvo a sacar nuevas. Voy a ir hacia atrás sacandolas por lo que hay que estar al tanto.
+ 11-12-25. Los distintos artículos que aquí publico están ordenados por la fecha en la que ocurrió la excursión o acontecimiento. La falta de tiempo, a la que todos estamos sometidos, hace que publique excursiones bastante más tarde de cuando se realizaron. Eso da lugar a que parezca que en la página no se publica nada nuevo pero se están incluyendo artículos en fechas pasadas. Ruego a mis seguidores fieles que repasen un poco los meses y años pasados en busca de artículos que no han leído.

jueves, 29 de septiembre de 2005

05-09-29 De Punta Carnero a ensenada del Tolmo (Cádiz).

            Es uno de los cuatro únicos senderos que tienen los folletos oficiales del Parque Natural del Estrecho. En esta excursión en que lo he recorrido no he encontrado ni una única señal de él.
            Para hacer esta excursión hay que ir por la carretera CA-223 desde el centro de Algeciras recorriendo las barriadas de San García y Getares. Si conseguimos no abandonarla acabaremos dejando atrás la ensenada de Getares y subir hacia el cabo de Punta Carnero. Antes de llegar al cabo podemos disfrutar, al tomar altura, de una bonita vista de la ensenada indicada, de los acantilados que empiezan a formarse en esta zona e incluso de buenas vistas de toda la bahía de Algeciras. También en este recorrido si uno está atento puede encontrar un cartelito que indica un criadero de marisco. Lo señala por un pequeño camino que baja por los acantilados a una pequeña plataforma llena de edificios en ruinas. Estos edificios fueron la denominada “Ballenera” Hasta los años 50 o 60 habían algunos barcos en Algeciras que se dedicaban a la pesca de cetáceos. En estos almacenes es donde los traían y descuartizaban.
            Una vez llagamos a Punta Carnero empieza a tenerse buenas vistas del estrecho. Continuamos por la carretera y llegamos a una urbanización que está en la llamada cala Secreta. Esta urbanización recuerdo que la hicieron hace ya bastantes años y estuvo muchos parada supongo que por problemas de permisos. Luego se empezaron a hacer chales pero no ha tenido excesivo éxito debido supongo a la lejanía de la población y al mal tiempo que siempre hay en esta zona con fuertes vientos sobre todo. Tampoco tiene ninguna playa donde sea posible el baño. Así por lo que se ve gran parte de los que han situado sus casas aquí son extranjeros de los que van buscando rincones escondidos en la gran Andalucía todavía silvestre. Por ello se pueden encontrar gran variedad de estilos de casas muchas de ellas no habituales en nuestro país.
            Hay que llegar con el coche a la zona más baja y alejada a la entrada de esta urbanización y dejarlo en algún sitio que no moleste. Para iniciar la senda hay que saltar unas piedras que han colocado para impedir el paso junto a una pequeña caja de camión de mudanzas que hay tirada en el suelo. Por la senda rápidamente llegamos a una ruinas que hay en un llano junto a la costa. Son los restos de un cuartel de carabineros. Los carabineros fue un tipo de policía que existía para controlar las fronteras y el contrabando. En esta costa existes numerosas casetas y cuarteles en los que vivían para vigilar la costa.
            La senda está bien marcada y va siguiendo la costa bajando por las ensenadas y volviendo a subir por los acantilados. Una vez pasamos la cala Arena la vegetación arbustiva va creciendo y va haciendo más difícil el transito por el sendero. No obstante el sendero está bien pateado aunque la vegetación va formando un túnel en el que hay que pasar en algunos puntos agachado. Yendo solo da un poco la sensación pues parece que en cualquier momento te va a aparecer un inmigrante, un contrabandista o la guardia civil. Si uno es más imaginativo puede pensar que le va a aparecer en cualquier momento un antiguo pirata espada en mano. Son costas difíciles, vigiladas en todas las épocas unas veces por posibles invasores, otras por piratas, por contrabandistas o por inmigrantes. De hecho llama la atención la gran cantidad de zapatillas y de prendas de ropa que uno encuentra tiradas a lo largo del sendero. Son las que se van dejando los inmigrantes una vez desembarcado al tenerlas mojadas o porque ya no las necesitan pues ya han dejado el frío mar. Ya sabemos que muchas veces se les mojan las prendas con una mezcla de gasolina y agua de mar lo cual le produce fuertes quemaduras en la piel. En las ensenadas se pueden encontrar algunos restos de zódiac y de pateras.
            En algunos claros que van apareciendo en el sendero se puede contemplar el estrecho y los acantilados de esta zona así como pequeñas calas de difícil acceso en la parte baja. También, más arriba, hay una antigua torre vigía aunque lejana al camino y no le veo un acceso claro. Es una torre medieval para el control de la piratería. Todas las torres son visibles unas con otras.
            Si continuamos aparece un camino de tierra que podemos seguir. Por él llegamos a la ensenada del Tolmo donde podemos divisar una playa de piedra junto a un pequeño peñón que es su momento debió estar fortificado. Todavía se pueden contemplar algunos restos de almacenes y muros en la defensa. No sé la antigüedad que puede tener. No es mucha la cerámica que se puede encontrar y toda ella vitrificada. No obstante lo que  me llamó la atención fue un pequeño trozo de cerámica que parece sigilata romana. ¿Pudieron tener algo aquí los romanos? ¿Es realmente sigilata o es una casualidad? Desde luego la ensenada es grande, muy buena para desembarcar y con unos buenos llanos y una pequeña colina donde se pudo edificar alguna pequeña población o factoría. El peñón servía muy bien como defensa y para el control de la playa.
            Ya aquí llevo 1h 45’ de recorrido y hay que volver. Pocas alternativas hay y por tanto lo hago por el mismo camino.
            Durante el camino en las montañas más altas se pueden ver algunos búnkeres y radares actuales usados por una acuartelamiento.
            En todo el camino no me he encontrado ni un solo alma. Es una zona de difícil acceso a causa de los militares y por tanto poco atractiva para los turistas.
Hundimientos, la costa y Gibraltar al fondo se puede ver en esta zona.

Ensenada del Tolmo. Pequeño peñón fortificado en el centro ligeramente a la izquierda.

Torre vigía.

Sendero bien marcado pero con vegetación abundante que hace un efecto túnel.

Costa por la que se mueve el sendero.

Restos de zódiacs de inmigrantes.

Como último comentario se puede también disfrutar del vuelo de numerosos buitres y también he encontrado muchos pequeños halcones en vuelo bajo por los matorrales.
En días buenos la vista del estrecho y de África es extraordinaria.

martes, 27 de septiembre de 2005

05-09-27 Guadalmesí (Cádiz).

Hace unos años se creó el Parque Natural del Estrecho. Como siempre las intenciones son amplias y buenas pero las realidades escasas. A los particulares se les impone medidas inmediatas de cumplimiento lo que está muy bien pero la administración se da pocas prisas, o más bien ninguna, en cumplir sus obligaciones.
            Prácticamente lo único que muestra que allí hay un parque son las placas que lo delimitan.
            Voy al poblado de El Pelayo. Es una barriada de Algeciras separada del casco urbano unos pocos kilómetros en la carretera N-340 que va a Tarifa. Al final del pueblo hay un camino asfaltado que va al Centro de Visitantes “Huerta Grande”. Entro en él. Es grande y por lo visto en él hay un centro de cuidados para aves heridas, también se ve que deben de hacer cosas para colegios y cosas así. El problema es que el centro de visitantes propiamente dicho abre de miércoles a domingo y yo voy un martes. De todas formas me atiende una chica que me vende un mapa del Parque del Estrecho y otro del de los Alcornocales. Comentamos un poco lo que se puede ver. Realmente el centro es del parque de los Alcornocales.
            Según el mapa solo hay cuatro senderos marcados en todo el parque de los cuales tres están en Bolonia y el cuarto en Punta Carnero. Escaso trabajo para todo un parque. La chica me comentó que hay una pista que sale poco más arriba yendo hacia Tarifa. Es una pista de tierra con una entrada muy mala pues hay que entrar bajando hacia Algeciras (el giro a la izquierda está prohibido) y sin embargo la entrada está girada en sentido opuesto como si fuera solo de salida. Una vez en la pista hay un cartel que prohíbe el paso de vehículos excepto autorizados. La chica ya me comentó que era una ruta que recomendaba para bicicletas. De todas formas como entra todo el mundo y no hay un asqueroso aparcamiento pues me meto. Hacia abajo aparte de varios cortijos también hay una zona de chales con lo que la gente entra y sale.
            Al poco de meterme hay una bifurcación. El camino de la izquierda pronto se corta solo da acceso a chales. El de la derecha se bifurca de nuevo, el de la izquierda no sé donde va pero no se ve muy usado. Continúo por el de la derecha. Este baja y baja pasando por distintos cortijos hasta la playa de Guadalmesí. Es una pequeña playita de cantos rodados con unos pocos chales. Todo el camino hasta bajar son pastizales y monte bajo.
            En ese recorrido se pasa por uno de los muchos conjuntos de generadores eólicos que hay en la zona. Uno se puede acercar a una de estas grandes torres y sentir la sensación que da el movimiento de esas grandes aspas encima de la cabeza. Una caseta central tiene un contador que marca los megawatios que está generando y una velocidad en metros por segundo que supongo será la del viento. Marca 2000 kilowatios y una velocidad de 10 m/s en ese momento. Lo que no se es cuantos generadores son.


            En Guadalmesí me doy una vuelta por la playa y la torre de vigilancia. Son torres creadas tras la reconquista para vigilar las costas de invasiones africanas y piratas. Todas ellas se ven entre sí y se comunicaban por humo durante el día y fuego por la noche. Esta torre se comunica con la que hay en la isla de las Palomas y esta a su vez con el castillo de Tarifa.

Doy una vuelta por el campo donde es fácil encontrar distintos búnkeres construidos durante la 2ª Guerra Mundial por si nos invadían los Aliados, especialmente los ingleses.
            Luego sigo por el camino que sigue por la costa hacia Tarifa pero al final no puedo continuar pues me encuentro con una batería de costa. Creo que es la de Guadalmesí. Mi tío cuenta que estuvo un tiempo haciendo la mili en ella. Entonces, según cuenta, era una “batería de iluminación”. Poseía un dispositivo que alimentado por gasolina creaba un haz de luz que iluminaba el mar para poder detectar barcos. Cuenta que una vez fueron a ponerlo en marcha y por más gasolina que le echaban a aquello apenas sacaba un hilillo de luz que mal iluminaba el mar. Comenta que en eso estaban cuando Gibraltar como muestra de supremacía encendió sus reflectores e inundo de luz el mar. Hay que tener en cuenta que en esta zona Gibraltar ni se ve. Se reía mi tío del cabreo que cogió de impotencia el mando que allí había. Ahora se observan algunas baterías de costa.
            Allí aparece un camino de asfaltado y lo sigo pero pronto me encuentro con mas zonas restringidas por los militares que impiden la salida hacia la carretera. Solo se puede volver atrás o coger un camino que en su día estuvo empedrado pero que hoy está en muy mal estado y que nos vuelve por las laderas hasta casi la torre de Guadalmesí. Probablemente ese camino sea de los muchos que en esta zona hicieron los militares a la vez que los búnkeres.
            Y con esto vuelvo sobre mis pies y tomo de nuevo la carretera N-340 en Pelayo en dirección a Algeciras.
            Hay dos cosas que vale la pena hacer cuando uno va por esta zona. La primera es contemplar el pequeño trozo de mar que es el estrecho ante la vista de las costas españolas y africanas. Estos días no he tenido suerte pues el levante apenas deja ver las costas africanas.
            Otra cosa digna de ver es la gran cantidad de barcos que cruzan el estrecho de todos los tipos. Esta vez divisé un gran velero de dos palos. No sé si será un buque escuela o que.

lunes, 26 de septiembre de 2005

05-09-26 Betis (Cádiz).

Viaje a Algeciras.
Una vez en esta ciudad me dedico a recorrer los bonitos alrededores.
Uno de esos lugares es la costa de Tarifa en la zona denominada Valdevaqueros.
Se llega a ella por la nacional que va de Algeciras a Cádiz por la costa. Una vez pasado el desvío de Tarifa se recorre una zona llana llena de hoteles y tiendas para surfistas. Y es que a la izquierda está la famosa playa de Los Lances, una kilométrica playa de arena donde los surfistas tienen lo que más desean mar y viento. Se llega a un punto donde empieza a aparecer una montaña a la izquierda entre la carretera y la playa, la carretera se aparta de la costa. Allí hay un desvío que indica Punta Palomas. Nos metemos por ella y al poco otra indicación nos dirige a Valdevaqueros. Es el final de la playa de Los Lances. Esta playa forma una ensenada donde se acumula la arena formando una inmensa duna móvil que se encarama en las primeras estribaciones de la sierra indicada anteriormente y que se llama del Retín.
No me desvío a la playa sino que sigo recto hacia punta Palomas. Esta carretera se sumerge en un bonito pinar y pasa por detrás de la duna móvil. Este día hay una retroexcavadora cargando arena de la duna en camiones pues se está comiendo la carretera.
Si se sigue recto, empiezan a aparecer a ambos lados de la carretera carteles indicando que es zona militar y no se puede entrar a los pinares adyacentes. En estas tierras hay multitud de zonas en las que se prohíbe el paso por ser zona militar. Hay que hacer a estas indicaciones un caso relativo. De hecho en esta zona la gente pasa por los pinares a la playa. Poco más adelante empieza a prohibir el acceso por la misma carretera. Se llega a una portada que indica que entramos en una batería de costa pero yo sigo. Algo más adelante hay un puesto de guardia y le digo que voy al poblado y me dejan pasar. Resulta que poco mas adelante hay una serie de casuchas, algunas han llegado a chales, que la gente se fue construyendo ilegalmente pero a las que permiten el acceso pues no hay otra forma de llegar. Así se produce la paradoja de que uno puede pasar por la carretera entre las baterías de costa y los barracones de la batería sin mucho problema hasta llegar a las casuchas. Incluso en una de ellas hay un bar. Un cartel que no se si lo habrán puesto los militares, el ayuntamiento o yo que se que administración advierte de que algunas de las casas son ilegales. Es el absurdo de este país en el que ningún politicucho tiene el valor de hacer cumplir las leyes.
Como en el camino es difícil aparcar y no veo posibilidades de hacer grandes cosas me vuelvo para fuera.
Busco por la zona del cruce de Valdevaqueros unas tumbas neolíticas que he visto en internet que existen pero no tengo mucho éxito. Pregunto a unos forestales del Parque de los Alcornocales que no se que hacen fuera de sus dominios y me indican que les suena que estas tumbas están en Palomar Alto no en el Bajo. Me indican por donde se accede.
Así que salgo a la carretera nacional y la siguiente carretera a la izquierda es otro acceso prohibido por los militares. Esta es la que entiendo que me han indicado pero no me decido a cogerla. Pruebo la siguiente y es el acceso a un centro de desintoxicación de drogodependientes. La siguiente ya es la que va a playa Bolonia. Me meto por esta con animo de encontrar alguna carretera que se meta en la sierra que voy bordeando. Desde abajo se ven casas y chales a media ladera y alguna carretera tiene que acceder a ellos. Encuentro la carretera y me meto. Cuando voy circulando por las casas me para un abuelo de 81 años y me pregunta si voy para Tarifa porque tiene que ir a un entierro. Le digo que no y sigo pero me da lástima y vuelvo atrás. El hombre se va corriendo a buscar a su mujer. Bajan ambos con la ropa de los domingos. Los cargo y me los llevo a Tarifa. Habrá unos 10 Km. hasta la ciudad pero tampoco tengo mucho mejor que hacer y puedo aprovechar para informarme. Le pregunto sobre lo que busco y me indica que hay enterramientos por todos los lados. Me indica desde el coche uno que hay cerca de donde estamos. Los llama piletas.
Seguimos carretera adelante y va a salir a la que estaba prohibida por los militares. Es otro acceso que el que lo sabe no tiene problemas en meterse.  El poblado donde recogí a los abuelos se llama Betis. Hay otro poblado que se llama Betinejos o algo así y al que me parece que hay que acceder como con el poblado de Palomar Bajo o poco menos. De todas formas no tengo ganas de más tientos con los militares y no me acerco a ver ese poblado.
Mientras llevo a los abuelos a Tarifa me cuenta que en la batería de Palomar Alto hay unos grandes cañones que él llama la Compañía de Boca Negra que cuando los dispara retumba toda la montaña e incluso se llega a romper cristales en sus casas. Cuenta que se colocaron allá por el año 1945 y que los subieron al cerro presos empujándolos sobre troncos embreados. Les costó tres meses subirlos.
Una vez dejo a los abuelos vuelvo a Betis. El abuelo me había indicado que en lo alto de la sierra había unas cuevas que podían ser las que yo buscaba. Me coge otro hombre donde aparco que dice ser el Presidente del barrio. Con muchas ganas de hablar me indica que en las cuevas no hay nada, que son cuevas naturales y que todo lo que dicen en internet es mentira, propaganda para vender libros y folletos. Se queja de que con el parque natural nuevo ahora no les dejan hacer nada. No obstante me cuenta que por los campos que hay en la ladera se han encontrado numerosas tumbas y huesos como los que me indicó el otro abuelo de las piletas.
Subo a la sierra y encuentro una de las cuevas. No veo nada, como él dice. Llego a la cresta donde puedo contemplar toda la ensenada de Bolonia. Por la mañana cuando iba hacia Tarifa había buena visibilidad de África pero durante la mañana el viento ha ido cambiando a levante y la vista de África se ha perdido.
Se observan numerosos buitres volando cerca sin ningún temor.
Bajo y rápidamente hago unas fotos de las piletas. Me vuelvo para casa a comer y doy por concluida la excursión. Desde la carretera en un ultimo vistazo hacia Valdevaqueros veo unas aberturas en una roca que creo que tienen que ser las tumbas que buscaba. Quedarán para una próxima excursión.
Ensenada de Bolonia.

Tumbas antropomorfas en Betis.



sábado, 30 de abril de 2005

05-04-30 Todolella (Castellón).

            Aprovechando el puente de mayo nos fuimos a pasar unos días als Ports. Cuando solo van dos encontrar una casa rural es difícil. De todas formas tuvimos la suerte de encontrar una en Todolella. Se trata del Mas de la Venta. Son dos pequeños apartamentos que regenta la mujer del cartero rural. Ellos mismos viven en una pequeña masía cerca del pueblo y enfrente en lo que debía ser algo así como los corrales construyeron estos dos apartamentos. La carretera que va hacia Mirambel pasa justo al lado pero tiene tan poco tráfico que no molesta. El apartamento consta de un salón, un dormitorio y un cuarto de baño. Todo impecable y bien decorado. En el salón hay una pequeña cocina vitrocerámica, televisión y calefacción eléctrica.
            Así que salimos para allá el sábado por la mañana, no muy temprano pues mi pareja tenía que venir desde Murcia. Hoy subir a Castellón da gusto. Recuerdo el tiempo en el que trabajaba allí donde la única carretera decente era la autopista de peaje. Ahora ya no hay que pagar para pasar Sagunto y  luego se ha hecho una autovía que llega hasta la Pobla de Tornesa lo cual ya nos deja en puertas del interior de la provincia. Paramos un poquito en Betxi para tomar algo. En la Pobla de Tornesa tomamos la carretera que sube a Ares del Maestre.
            En esta carretera es curioso observar como va cambiando el paisaje de ambientes cálidos mediterráneos poblados de almendros y olivos, a ambientes de pastizales con pequeños macizos de carrascas y cada vez mas endurecido por el clima. Llegamos a los pies del puerto que sube a Ares. Allá arriba se ve a la pequeña población encaramada en un saliente vigía de todo el valle por el que hemos accedido y con el castillo como frente.

            Cuando llegamos arriba es obligado hacer una parada. Nos metemos en la población a través del arco que es puerta, ayuntamiento, cárcel... Es un bonito edificio gótico aragonés muy común en estas poblaciones. Pasamos junto a la iglesia y seguimos hacia el castillo. Desde cualquiera de los escalones que forma el perímetro de protección el paisaje es impresionante. Aquí aunque se nota la sequía todavía está todo muy verde en comparación a lo que nos vamos a encontrar más adentro. En el castillo podemos ver la cueva que atraviesa el peñasco y que servía de refugio supongo que sobre todo en las guerras carlistas en las que ya existía una potente artillería. También se puede ver la pequeña pila excavada en roca donde la leyenda cuenta que los moros degollaban a los cristianos y que por eso hoy cuando se llena de agua de lluvia el agua se hace roja. Realmente la piedra posee cantidad de pequeños fósiles con pigmentos rojos que cuando llueve dan un color rojizo. En estas tierras es muy fácil encontrar fósiles. En el castillo están haciendo pequeños trabajos de acondicionamiento supongo que con personal del paro o cosas así. Creo que con poco éxito pues con un pequeño murete mal hecho de piedra casi se cargan la pileta. Me gusta mucho este pequeño pueblo recogido, muestra de lo que son los demás de la zona.

            Hay más cosas que ver en la zona como por ejemplo la cueva Remigia pero vamos apretados de tiempo y seguimos nuestro camino.
            Poco después de pasar Ares nos desviamos a la derecha y apenas pasado el cruce a la izquierda. Nos metemos por una carretera que va a Castellfort. Con esto nos metemos por una pequeña carretera asfaltada que serpentea por la montaña. De repente en un rincón verde nos encontramos con una portada en medio de la carretera. Y es que la carretera pasa por en medio del patio de una ermita como lo hizo siempre. Esta ermita es la de la Mare de Deu de la Font de Castellfort. En una ermita de considerable tamaño y por lo que se ve en su día debió de disponer de hospedería y cuadras todo ello cerrado por un recinto tapiado para protección. El conjunto es precioso. Está hoy día en rehabilitación.


            Continuamos el camino hacia Castellfort. La carretera va subiendo y bajando entre pinares ya escasos en nuestra zona. Continuamos a Cinctorres y a partir de este pueblo empezamos a llanear por un amplio valle que nos lleva a Forcall. En Forcall nos desviamos dentro del pueblo a la cercana Todolella.
            Todolella es un pequeño pueblo en la ladera de un promontorio con un castillo-palacio en su parte alta. Cuando se pasa por la carretera que va de Forcall a Mirambel el pueblo queda curiosamente oculto. Hay que desviarse y meterse por un lateral del promontorio para poder verlo. Si que es bien visible el espectacular puente gótico que cruza el río Cantavieja.
            Cuando llegamos descargamos los trastos en la casa y tras descansar un poco nos fuimos a buscar el poblado ibero que hay entre Forcall y Todolella. Está en uno de los montículos que hay en la margen izquierda del río con meseta plana en la parte superior y cortados en los laterales que les servía de protección.
            En el poblado se pueden encontrar restos interesantes como por ejemplo las rodadas de carros en la rampa que subía al montículo. También se pueden encontrar tégulas romanas tiradas sacadas de unas catas arqueológicas.


domingo, 24 de abril de 2005

05-04-24 Pico del Capurutxo de la Font de la Figuera (Valencia)


La Font de la Figuera es un cruce de caminos. Está al final del valle de La Costera por donde le viene los caminos de Valencia. Y de ella parten otros dos que ascienden para tomar sendas planicies que comunicarán la una, con Alicante y Murcia y la otra con Almansa y la Mancha. Entre medio de estas dos llanuras está la sierra del Capurutxo que como una gran quilla separa ambas direcciones. Por cualquiera de los caminos que uno acceda a La Font puede tomar como punto de referencia esta sierra.
            Siempre he deseado subir esta montaña. Ya cuando iba al instituto hice una acampada en la fuente del Pigirri, cercana a la población y a los pies de esta montaña, pero problemas de tiempo impidió que la subiéramos. Luego he pasado mil veces por un lado y por otro y nunca he tenido suficiente calma para ir, un día, a propósito, a subirla.
            Me hago con los planos de la zona y la escasa información que encuentro en internet.
            Y así con mi amiga María quedo en el pueblo para realizar el ascenso.
            Decido hacerlo por la umbría para no pasar calor y que el ascenso no sea demasiado pesado. Para ello vamos en coche a la antigua estación de ferrocarril y seguimos por un camino asfaltado que la va rodeando por el sur hasta llegar a la cara noroeste. Por allí dejamos el coche y seguimos ascendiendo a pie por el camino que va a la caseta de vigilancia. El camino es agradable pues por este lado hay bastante pinar. Pronto llegamos a la cresta y ya dominamos ambos lados de la sierra y un amplísimo paisaje. Toda la canal de Navarrés, toda la altiplanicie que conduce hacia Caudete y Villena y los llanos de Almansa.
            Recorremos la cresta hacia la cruz para poder dominar la población. Allí descansamos y admiramos el paisaje.
            Recorremos la cresta en busca de la Cova Santa y la Cova del Triangle pero no las encontramos. No tenemos ninguna referencia de donde está y tampoco se ven sendas ni indicaciones. Incluso la documentación que tenemos se contradice en cuanto a la indicación de cual es el pico del Capurutxo y cual el de la Penya Foradada.

            Así que un poco decepcionados nos bajamos hasta el coche y pasamos el resto de la tarde tumbados entre los pinos disfrutando de la tranquilidad.
            Cuando ya nos vamos, al caer la tarde, nos encontramos por los campos de cultivo que hay a los pies una manada de cápridos de gran tamaño o cérvidos. Es increíble que por esta isla entre carreteras y con una buena parte del terreno cultivado se pueda mover esta manada sin morir en el intento.
            Por último pasamos por la fuente del Pigirri que está cerca de la ermita de Santa Bárbara y luego nos tomamos un café en uno de los bares de la plaza mayor. Está concurrido el bar pues en este pequeño pueblo la gente gusta de reunirse y disfrutar de un ambiente festivo. Tomar el café sentado a la vista de la gran plaza es un disfrute sobre todo con buena compañía.
  

sábado, 16 de abril de 2005

05-04-16 Ruidera (Ciudad Real).

            No creo que haya ninguna persona que no conozca las lagunas de Ruidera. Otra cosa es si preguntáramos quien ha disfrutado de ellas o quien las conoce de verdad.
            Yo tuve la suerte de trabajar allí cerca de dos años. En aquella época no lo veía tan interesante pues era el punto más lejano al que había tenido que ir a trabajar y además en el trabajo había numerosos problemas que resolver.
            No obstante procuré patear la zona lo máximo posible procurando encontrar lo que las guías no cuentan.
            En esta ocasión voy un par de días junto a un grupo de amigos murcianos. Procuro darles un recorrido por las partes más interesantes que el escaso tiempo nos permite.
            Íbamos de acampada así que lo primero que hicimos fue montar el chiringuito en el camping Los Batanes situado entre la laguna San Pedro y la Redondilla. Es un camping grande pero en estas fechas tienen una buena parte cerrado y obligan a la gente a plantar en una zona bastante reducida. Los cuartos de aseo son regulares; no atrae mucho el usarlos.
            Una vez montadas las tiendas bajamos al pueblo a comprar pan. De paso les enseñé un poco lo que es el pequeño pueblo de 500 habitantes metido en un barranco por el que cruza las lagunas la carretera N-430. Destacable es el centro de recepción de visitantes, con unos interesantes jardines con restos de lo que fue la fábrica de pólvora que hubo aprovechando el agua como fuerza motriz. Creo que era de la época de Carlos III.
            Aproveché para enseñar a mis amigos la playa de la Perca donde los del pueblo se bañan. Les comenté como, hasta hace no demasiados años, estuvo en esa misma zona el cementerio del pueblo y como en una de las crecidas de las lagunas, en la época que estuve trabajando allí, el agua, en su erosión, dejó al descubierto todavía algunas tumbas. Después se construyó el edificio que hoy forma un bar y algunos apartamentos que me imagino debe estar sobre el cementerio. El actual está a no muchos metros de allí algo más separado.
            Subiendo hacia el camping les enseñé la isla que hay en la Colgada y la peña que hay en ésta donde yo me daba mis mejores baños.
            Tras comer en el camping cogimos de nuevo el coche para hacer la primera excursión.
            Salimos de nuevo hacia Ruidera, había que comprar una botella de camping gas que hay solo en una tiendecita frente al Caja Rural en la calle principal. Luego nos metimos en el camino del Hundimiento. Paramos el coche junto al cementerio y bajamos andando hasta la cascada del mismo nombre que en estos momentos echaba un buen caño de agua.
 El Hundimiento.
            Volvimos de nuevo al coche y seguimos hacia la Inclusa. El camino del Hundimiento sigue por la margen izquierda de las lagunas hasta llegar a la última que es la Cenagosa. A partir de esta laguna el valle sigue, pasando por una de las grandes fincas de la zona. Pronto, vuelve a haber agua pero esta es la cola del embalse de Peñarroya que debe de estar lleno dado el punto al que llega la cola. Cuando llegamos al final de la Cenagosa nos encontramos una especie de acequia encauzada con sillares de piedra. Aunque el punto más hondo del valle yo creo que está más hacia el centro de éste, es por aquí por donde sale el agua de las lagunas. Supongo que en su día se encauzaría quizás para regar los campos de cultivo que hay mas abajo. La acequia es de tierra menos estos 20 o 30 metros que está encauzado con sillares. Es una estructura extraña pues tiene varios puntos donde parece como si hubiera compuertas o algo así. Da la sensación, y más todavía inducido por el nombre, que pudiera ser una esclusa. Parece como si hubiera varios recipientes entre zona y zona de compuertas. Sin embargo es imposible saber ahora que pudo haber ahí si un sistema de esclusas, simplemente unas compuertas de regulación de las lagunas o algún tipo de molino o batán. Desde luego, de esto último no tiene la forma. Por la forma de ejecución parece una obra hidráulica típica de las de Carlos III. ¿Pudo ser navegable el río quizás hasta la fábrica de pólvora?. Son toda hipótesis arriesgadas sin datos.

            A partir de aquí se sigue el camino hasta la finca antes comentada que no recuerdo como se llama. En esta finca comentan los del pueblo que había una masía romana y que en ella se encontraron importantes restos y tumbas. Estas fincas son de gente muy poderosa generalmente de Madrid que las usa para hacer grandes cacerías donde hacen sus buenos negocios. De hecho cuando pasamos había gran cantidad de buenos coches aparcados en la entrada y gente vestida de fiesta.
            Si se sigue el camino se llega a la cola del embalse. El camino se hace difícil pero como vamos con un todo terreno seguimos. Se pasa una zona donde el camino va muy cerca del agua aunque a cierta altura y muy inclinado lateralmente hacia ella lo que da bastante impresión. Se pasa esta primera zona difícil y luego aparece la amplia desembocadura de un barranco lateral. Aquí dejamos el coche y subimos al siguiente suave montículo andando. Si uno se fija en este se puede encontrar abundante cerámica y bastante sigilata lo cual indica que también aquí debió de haber otra masía romana. Esta masía la encontré yo casualmente perdiéndome por estos predios cuando trabajaba aquí.
            Nos volvimos hacia el pueblo y tomamos un café en la Perca.
            A continuación saltamos el pequeño muro que hay enfrente y accedimos a la central eléctrica abandonada que aprovechaba el salto del Hundimiento. Arriba estaban las casas de los que llevaban la central. Al borde del llano podemos ver la balsa de descarga y las tuberías metálicas por donde bajaba el agua. Bajamos abajo, donde está el edificio de la central. Es muy curioso meterse dentro y ver las antiguas turbinas a pesar de que han sido desmanteladas en gran medida para robar el cobre. Son tres turbinas bastante antiguas por su diseño y de distintos modelos lo que indica que se fue ampliando sucesivamente.

            Nos queda todavía luz para subir de nuevo lagunas arriba hasta la San Pedro y desviarnos por el segundo camino que va hacia Ossa de Montiel. Este segundo camino es el que va junto a la laguna de San Pedro y que pasa por el camping municipal de Ossa. Continuamos hasta el punto donde está señalizada la cueva de Montesinos.
            La cueva no tiene grandes pretensiones. Es una abertura en el suelo. Una vez se entra aparece una cámara continua, bastante grande, con bastante inclinación que acaba en una grieta donde aparece el nivel del agua. No posee ni una sola estalactita y tan solo llama la atención alguna apretada colonia casi invisible de murciélagos. En su día tuvo un sistema de iluminación abastecido por energía solar y un paisano de Ossa la cuidaba y la enseñaba. No se que sucedió pero esto se acabó, la gente se ocupó de arrasar la iluminación y la cueva quedó a su suerte.
 Entrada cueva Montesinos.

            El sol se resiste a ponerse y todavía nos da tiempo a llegar hasta las cascadas que bajan de la laguna de la Lengua a la Salvadora o la Santos Morcillo no recuerdo bien cual es su nombre.
            Allí todavía se ven los restos de minas y acequias que se hicieron en la roca para alimentar batanes.
            Con esto damos ya por concluido el día. El cansancio nos puede.
            Al día siguiente iniciamos nuestro recorrido visitando los grabados que hay en las paredes verticales de la laguna Tinaja. Para ello hay que seguir la carretera de las lagunas aguas arriba y una vez pasada la laguna San Pedro aparece a la izquierda el camino llamado calle de la Mina. Es un camino de tierra entre chalés que discurre por la franja de roca que separa las lagunas de San Pedro y Tinaja. La urbanización salvaje ha permitido la construcción anárquica de estos chalés pegados a las lagunas.



            Nos subimos al cerro que hay entre estas dos lagunas donde se pueden contemplar unas extraordinarias vistas. También se pueden encontrar restos de cerámica del bronce. Debió haber un poblamiento en este punto estratégicamente protegido.
            La Tinaja vista desde el montículo.

            Si se continúa el camino un poco más, se acaban los chalés y se puede acceder a la laguna Tinaja. Como casi todas las demás esta posee unas paredes verticales que la delimitan. El nivel del agua en esta laguna se mantiene bajo a causa de una galería que se hizo para comunicarla con la San Pedro. Supongo que esta se haría para bajar el nivel y poder situar la minicentral eléctrica que hay en la cabecera de la laguna. La cuestión es que esta pared está llena de grabados. La gente del lugar dice que si los grabados son primitivos. En alguna pagina web indica que son neolíticas. Aparte de algún grabado de algún salvaje moderno y zonas quemadas por hogueras de los chalés cercanos, se observan multitud de dibujos. La mayoría son cruces de distintas formas y normalmente agrupadas de tres en tres. Hay algún otro tipo de dibujo que puede hacer pensar en dibujos esquemáticos. No se si esas cruces no son tales y son antiguas o realmente son más modernas. También cabe pesar si en la antigüedad esta laguna, por alguna causa, estaba vacía o no llena del todo como ahora. Por otro lado teniendo en cuenta que la mayor parte de las rocas lamidas por el agua tienen fuertes incrustaciones calizas debido al alto nivel de cal, es difícil pensar que después de varios miles de años los grabados no hayan quedado tapados. Nos metemos por los jardines de los chalés hasta llegar a la galería que comunica las lagunas. Entra ganas que algún propietario se queje para decirle que pasaremos todas las veces que haga falta pues estamos en cauce público.
            Continuamos camino arriba hasta llegar al llamado baño de las Mulas que es el pequeño azud que hay a la salida de la laguna Tomilla. Por el camino se puede ver las pequeñas cascadas que hace el agua en su recorrido entre laguna y laguna.
            Ya en el baño de las Mulas volvemos a la carretera principal de las lagunas y seguimos aguas arriba hasta llegar al final de la zona asfaltada. Continuamos por el camino de tierra junto a la larga laguna Conceja. Llegamos hasta la altura de la primera central eléctrica. En este llano hay unas pocas casas que los del lugar llaman el Ossero. Aquí nos impide el acceso hasta la central la acequia que cruza y que realmente es el río. Aguas arriba hay un punto que se puede vadear o pasar a pie. Nos damos una vuelta por la central donde todavía se puede ver la moderna turbina AEG. En el canal de salida de la central se puede ver como brota el agua. Realmente este llano es una zona de aluvión lleno con un alto nivel freático. Podríamos decir que es una gran laguna aterrada. La tierra es un polvo calizo blanquecino en el que todavía se puede distinguir en los terrones más petrificados la forma de la hierba. Es lo que se llama toba.
            Los llanos del Ossero. Central eléctrica en la casa de la derecha.

            Cuando trabajé en esta zona estábamos en una estación seca en el que las lagunas estaban bajo mínimos. Pero llegó el invierno y se lo paso lloviendo. Ya en aquella época la comunidad autónoma estaba pagando a los propietarios de los terrenos con sistemas de aspersión para que no los usaran y así poder regenerar los acuíferos. Ambas cosas consiguieron que en la primavera reventaran los manantiales y empezara a resurgir el agua. Así este cauce que no era más que una acequia seca empezó a llevar agua. Era muy curioso contemplar como subías por el cauce seco hasta que te encontrabas con un pequeño hilo de agua que iba avanzando con suma lentitud. Pero lo curiosos es que ibas unos cien metros aguas arriba y el canal iba lleno a rebosar de agua. El terreno reseco de años se iba chupando todo el agua hasta empaparlo y así ir avanzando en el transcurso de días y meses.
            Bueno pues una vez vista la zona seguimos aguas arriba. Aquí hay un montículo con un camino, por llamarle algo, que en alguna ocasión yo lo he pasado en coche pero que ahora solo se puede hacer en todo terreno. Volvemos a bajar al llano y en esta zona se pueden encontrar algún pequeño asomo rocoso entre la tierra en el que se puede observar como a través de las grietas brota el agua.
            Por todas estas zonas no es difícil ver conejos y perdices campando por los campos. Más adelante nos encontramos con la primera laguna que es la Blanca. Realmente es un llano en el que se acumula agua y apenas tendrá un metro o poco más de profundidad. Si embargo la extensión de la laguna es enorme. Recuerdo que esta zona en el período seco eran campos de cultivo. Cuando se llenó de agua era una gran extensión blanco azulada muy bonita. Ahora con el tiempo se ha ido llenando de carrizos con lo cual no es tan espectacular.
            Ya llegamos a la carretera de Ossa a Villahermosa y nos paramos para, andando, entrar a los Zampullones. La laguna blanca es alimentada por un arroyo que cruza la carretera y se mete por un barranco amplio y plano bonito por su tranquilidad y por los pequeños bosques de sabinas y enebros. Aunque el río sigue hacia arriba hay un punto donde se bifurca. En la bifurcación hay una pequeña laguna poco visible por los carrizos pero por cuyos laterales se ve surgir el agua entre las grietas de las rocas. Esto es lo que las gentes del lugar llama Zampullones y lo consideran como el autentico nacimiento del Guadiana. Nunca he seguido el arroyo para ver hasta donde llega pues sigue más arriba cuando lleva agua.
Los Zampullones.

            Ya se nos hace muy tarde y nos volvemos por Ossa al camping para comer, hacer una siesta, recoger trastos y volvernos para casa. 

domingo, 10 de abril de 2005

05-04-10 Moratalla (Murcia).

Guiado por mi buena amiga Maria que ha pateado mucho la zona hice una primera incursión en la sierra de Moratalla, enorme rincón montañoso que abarca desde la frontera con la provincia de Granada hasta la población mencionada pasando por detrás de Caravaca. Me faltan todavía datos y mapas para poder dar una información suficiente de este recorrido por lo que lo dejaré para más adelante.
Mencionaré que estuve en una pequeña cascada cercana al camping de la población. Pero esta no sería nada especial sino fuera porque a un lado hay una pequeña poza separada del caudal principal donde nace agua. Y lo curioso es que sale caliente estando la balsa tibia. Aquí alguna gente se baña hasta en invierno. En verano algún osado se mete primero en el agua caliente y luego en la corriente fria de la cascada. Si uno se fija en la poza se puede ver como nacen burbujas del fondo y a veces el agua se vuelve blanquecina. No se que tipo de agua surge ni las características de esta pero es curioso.
Luego nos fuimos sierra adentro y buscamos un pequeño valle donde nace un riachuelo y había antiguamente un pequeño poblado del que solo quedan ruinas. Allí también se puede disfrutar de una pequeña cascada.